El incendio en la sede central de Apross se da en un contexto extremadamente delicado y genera una fuerte sospecha por la coincidencia temporal con el avance de la investigación judicial por una millonaria estafa contra la obra social provincial. El fuego arrasó con los pisos superiores del edificio, donde funcionaban oficinas clave y se almacenaba documentación sensible. Aunque no hubo víctimas, las pérdidas materiales son considerables, y el hecho de que ocurriera durante un feriado nacional, con el edificio vacío, alimenta las dudas sobre su posible intencionalidad.

La investigación dirigida por el fiscal José Bringas ya había dado un paso relevante esta semana con la detención de 13 personas, entre ellas policías y un médico, todos acusados de participar en un esquema fraudulento para cobrar consultas a afiliados inexistentes. La destrucción de documentación podría obstaculizar o demorar el avance de las más de 40 líneas de investigación abiertas por la fiscalía.

Este incendio podría marcar un giro en la causa, ya que, si se confirma que fue provocado, implicaría un intento deliberado de entorpecer la acción judicial. Las próximas horas serán claves para determinar si hubo intencionalidad, y si el siniestro está vinculado directamente con la causa penal en curso.
