Cerca de 100 mil fieles participaron de la tradicional celebración del Señor de la Buena Muerte en Villa de Reducción, en coincidencia con el Día del Trabajador.
A pesar de la gran convocatoria en esta pequeña localidad, no se registraron incidentes y la jornada transcurrió en un clima de fe y tranquilidad, según informaron fuentes policiales.
El momento central se vivió con la procesión del Santo Cristo, donde los peregrinos elevaron pedidos por la paz, el trabajo y la salud, además de agradecer favores recibidos.
Como novedad, este año la festividad fue declarada Fiesta Provincial, lo que sumó la presencia de autoridades del Gobierno cordobés. Además, se realizó un homenaje al recordado sacerdote Víctor Pignatta, a dos décadas de su fallecimiento.
Fieles de distintos puntos de la región llegaron en colectivos, vehículos particulares, bicicletas e incluso a pie, reafirmando una de las expresiones religiosas más convocantes del sur provincial.
