A Juan Schiaretti le dio resultado el distanciamiento obligatorio con Alberto Fernández y Casa Rosada; hizo una gran elección y se convirtió en el único gobernador peronista que se enfrentó en su distrito a la Nación, y le ganó.
Tensión, la de los dos peronismos que, sin ser una Paso, militantes, dirigentes y candidatos la vivieron como tal. Y que terminó con la boleta de Vigo-De la Sota con el 24,45% de los votos, detrás de Juez-De Loredo (JxC, 27,44%), y por delante de Mario Negri-Gustavo Santos (JxC, 17,28%) y del Frente de Todos (FdT) de Carlos Caserio-Martín Gill (10,91%).
Este resultado le deja la expectativa al schiarettismo de recuperar en noviembre la banca del Senado que hoy ostenta Caserio y poder sumar entre dos y tres diputados, fundamentales para el nuevo mapa del Congreso desde diciembre.
“el resultado supera las expectativas que teníamos para esta elección”, y agregó que “no agredimos a nadie ni queremos pelearnos con nadie. No queremos grieta en Córdoba, ni trincheras, sino puentes” declaró el referente.
Los otros dos aciertos de la campaña de Hacemos por Córdoba estuvieron en poner a Schiaretti en ‘modo candidato’ y en destacar la previsibilidad del gobernador. Dos condimentos clave para un armado que, hasta hace casi tres meses, tenía pocas definiciones.

Por su parte, lo del FdT fue pobre. El armado de una boleta con fórceps, con candidaturas que generaban incomodidad entre los propios integrantes de la lista y con una división de los duros Caserio y Olga Riutort- frente a aquellos que preferían moderar sus críticas a la Provincia como el caso de Gill, desnudaron la falta de homogeneidad en el discurso.
Carencia que se lució hasta el final con ausencias y festejos individualistas en la lista del FdT. En Córdoba no cayó bien que la cara por la derrota la pongan algunos mientras Gill buscó exhibir su triunfo en su pago chico, en Villa María y en algunas localidades de General San Martín.
Razones que argumentan los flacos diez puntos de Casa Rosada en Córdoba y pone en serio riesgo la definición de noviembre para el oficialismo.
Fuente: LPO