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18 DE MAYO DÍA DE LA ESCARAPELA: BELGRANO SE HACÍA LAS CROQUETAS

Por: Marcos Cesar Parada cocinero historiador

Día de la Escarapela en honor al General Manuel Belgrano

Hay algo que une a la patria con la cocina, y es que ambas se hacen con el fuego encendido, un poco de paciencia, y mucha convicción. Y si hablamos de convicciones, el general Manuel Belgrano se llevaba todos los laureles… y también unas buenas croquetas de acelga.

Cada 18 de mayo celebramos el Día de la Escarapela, ese humilde pedacito de tela celeste y blanco que alguna vez nos prendieron con un alfiler oxidado en el guardapolvo, y que otros —como Belgrano— se prendieron al pecho para hacer historia.

La escarapela, aunque hoy tenga pinta de souvenir escolar, fue símbolo de identidad y unidad. En plena Revolución del Río de la Plata, por 1812, nuestros patriotas estaban en una especie de confusión fashion: los colores de los bandos no estaban claros, y algunos seguían usando rojo punzó, que olía demasiado a invasión napoleónica. Así que Belgrano —ni lento ni perezoso— propuso una escarapela nacional blanca y celeste. Lo hizo formalmente el 13 de febrero de 1812, y el Triunvirato aprobó la idea cinco días después. Fue un acto más político que estético, pero efectivo.

¿Dónde se usó por primera vez? En el Regimiento de Patricios, en Buenos Aires, y luego Belgrano la llevó al norte, cuando comandó el Ejército del Norte. Lo que quizás no te contaron en la escuela es que antes de izar la bandera, Belgrano ya nos había vestido de patria con la escarapela. La moda revolucionaria empezó por el pecho, no por el mástil.

Pero no todo era arenga y pólvora en su vida: el General también tenía sus gustos terrenales, y entre despacho y batalla, no le hacía asco a un pastel de papa bien criollo, era una de sus comidas predilectas al igual que una carbonada humeante o unas croquetas de acelga como las que preparaba Doña Josefa, la cocinera de confianza de la familia Belgrano. Y por supuesto el asado criollo.

Sí, el tipo era ilustrado y políglota, pero también sabía que no hay idea revolucionaria que se sostenga con el estómago vacío. Dicen que su desayuno preferido era mate amargo y dulce de batata, y que en campaña no despreciaba un buen guiso de charqui y maíz.
Y como buen hijo de italiano (su padre Domenico era de Liguria-Onaglia), se crió entre aceitunas, pastas, legumbres, y ese olorcito a sopa que abría el apetito y el corazón.

Manuel era austero, pero no amargo. Tenía sentido del deber, pero también sabía disfrutar lo justo. Y aunque nunca lo dijo en una proclama, seguro pensaba que no hay gloria más grande que una buena comida compartida entre hermanos de causa.

Así que hoy, 18 de mayo, no solo pongamos la escarapela en el pecho: pongámosla también en la cocina. Que flamee en la olla, que chisporrotee en la sartén. Que la patria se celebre con sabor.

Te dejo una receta bien belgraniana, con corazón criollo:

croquetas de acelga, como las que quizás lo acompañaron entre decretos y campañas, o como las que podríamos llevar nosotros, hoy, en una vianda al Congreso del 1812.

Receta: Croquetas de acelga patrióticas

Ingredientes:

1 atado de acelga

1 cebolla chica

2 dientes de ajo

2 huevos

4 cucharadas de queso rallado

Pan rallado, c/n

Sal, pimienta y nuez moscada

Aceite para freír

Y si querés ponerle toda la patria: un poquito de amor

Preparación:

1. Lavar bien la acelga, hervirla con tallos y todo, escurrir y picar bien chiquita.

2. Rehogar la cebolla y el ajo en un poco de aceite o manteca hasta que estén transparentes.

3. Mezclar con la acelga, los huevos, el queso, y condimentos.

4. Ir agregando pan rallado hasta lograr una masa que se pueda moldear.

5. Formar croquetas, pasarlas por pan rallado extra si querés más crocante, y freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas.

6. Servir con una sonrisa, y si te animás, con una escarapelita de papel en el plato.

Cada bocado tiene su historia.
Y estas croquetas (como nosotros los argentinos) se hacen pensando mucho, dándole vueltas, hasta que agarran forma y salen con orgullo a la mesa.

¡Viva la Patria, Viva la escarapela, Viva Belgrano y Viva la cocina criolla!Cocina con historia: “Croquetas con escarapela”
Por el Día de la Escarapela y en honor al General Manuel Belgrano

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