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GATAS VAMPIRAS: EL FENÓMENO DEL ROCK INFANTIL QUE NACIÓ EN SAN JUAN
Cuando las luces se encienden y cuatro niñas toman sus instrumentos para hacer vibrar un escenario, el resultado parece espontáneo. Pero detrás de esa actitud, seguridad y pasión por el rock hay años de aprendizaje, ensayos y dedicación.
Gatas Vampiras, una banda integrada por cuatro niñas de la provincia de San Juan, y que por estos días las redes explotaron con sus versiones rockeras,se convirtió en una de las expresiones más llamativas de un proceso que tiene como punto de partida a Jardín de Rock, el proyecto que lleva adelante la profesora Florencia Tommasini.
Tommasini trabaja con niños bajo este formato desde el año 2020 y actualmente acompaña a unos 43 chicos. Su propuesta apunta no solo a enseñarles a tocar un instrumento, sino también a que aprendan a ensayar, compartir con otros músicos, ganar confianza y animarse a ocupar un escenario.
“Es un trabajo de hormiga”, resume la docente para describir un proceso que lleva años y que se construye con tiempo, esfuerzo, dedicación y mucho amor por la música.
Una parte fundamental de ese recorrido está puesta en las niñas y su presencia dentro del rock. Florencia busca que se animen a tocar instrumentos, que desarrollen actitud y que puedan asumir un verdadero protagonismo musical.
Por eso, lo que el público ve durante una presentación es apenas la parte visible de un trabajo mucho más grande. Detrás de cada canción hay horas de ensayo, aprendizaje, instrumentos, recursos y un acompañamiento constante.
Y allí aparecen Gatas Vampiras: cuatro pequeñas rockeras que arriba del escenario transmiten energía, personalidad y entusiasmo, pero que también representan el resultado de una semilla que comenzó a crecer hace años.
Porque antes de las luces, los aplausos y los videos que sorprenden en redes, hay docentes que trabajan silenciosamente para que los chicos puedan descubrir de qué son capaces.
En el caso de Jardín de Rock, ese trabajo comenzó en 2020 y continúa dando frutos cada vez que un niño o una niña se anima a subir a un escenario y hacers sonar su propia voz.