Cerrando la tercera noche festivalera en Villa María, actuó el consagradísimo Abel Pintos, quien no defraudó al público presente, ese que no supo que ya era lunes por la madrugada y lo esperó estoico en las butacas del Anfi.
Abel cumplió con todas las expectativas de sus seguidores y dejó un show impecable, como es su costumbre, para beneplácito de sus seguidores y de los que pagaron un entrada para verlo simplemente a él.









